Cliente Salvaje. ¿Tu negocio lo aguantaría?
Hoy llevas Rent Salvaje, un alquiler de bicis, coches y tablas en Corralejo. Pulsa el botón y te escribe un cliente imposible: en otro idioma, con prisa y con una petición rara. Mira lo que hace la automatización antes de que te dé tiempo a leer el mensaje.
Aquí te escribirá tu cliente. Suerte.
¿De dónde salen esos minutos?
Esto era una demostración divertida.
Ahora imagina el mismo sistema contestando a tus clientes reales las 24 horas: en su idioma, con tu stock y tus precios, y avisándote solo cuando hace falta una persona.
Qué es real y qué no.
El idioma, el pedido, la urgencia, el stock, el presupuesto, el paso a una persona y la respuesta se calculan en el servidor cada vez que pulsas, a partir del texto del mensaje. Es el mismo código que va dentro del flujo de n8n que puedes descargar más abajo.
Está escrita a mano. En un negocio de verdad la haría un modelo de IA, igual que entender mensajes que no se parecen a nada que el sistema haya visto antes.
Rent Salvaje no existe y sus precios son de ejemplo. Los clientes son exagerados, pero las consultas en las que se basan (prisa, otro idioma, más unidades de las que quedan, mascotas, alguien que no sabe nadar) llegan todos los días a cualquier alquiler de Fuerteventura.
Así se ve en n8n.
El mensaje entra por un webhook, que puede venir de un formulario de tu web, de tu correo o de tu canal de mensajería. Un paso lo procesa y el flujo decide: si puede contestar solo, responde y apunta el contacto en una hoja; si hace falta una persona, te avisa por Telegram con la respuesta ya preparada.
Lo que en esta página es una lista de palabras, en tu negocio lo haría un modelo de IA. El stock, los precios y las normas se quedan en código, porque ahí no conviene improvisar.
Flujo de muestra para n8n
El mismo motor que usa esta página, con el catálogo de Rent Salvaje, la hoja de contactos y el aviso por Telegram. Se importa en n8n con «Import from file».
Lo mismo, con tus clientes de verdad.
Alemán, inglés, italiano, francés o neerlandés a las once de la noche, sin que tengas que coger el móvil.
Conectado a la hoja o al programa donde ya llevas las reservas, para no ofrecer lo que no tienes.
Carnés, principiantes, peticiones raras o faltas de stock pasan a una persona con la respuesta ya preparada. Tú solo la revisas.
Quién escribió, qué pidió y qué se le ofreció, para que ningún cliente se quede sin respuesta.
Sirve igual para alojamientos, excursiones, escuelas de surf, restaurantes, talleres o inmobiliarias. Otros flujos que tengo montados: partes de viajeros a SES.HOSPEDAJES, avisos de subvenciones y avisos de licitaciones.
¿Cuál es tu cliente salvaje?
Cuéntame qué consultas te llegan y en qué idiomas, y te digo qué parte se puede contestar sola y cuánto costaría montarlo. Todo en remoto.